El poder de la toma de decisiones

Todo el mundo habla sobre la motivación y la fijación de objetivos. A veces incluso parece que algunos están tratando de hacer que parezca muy complicado como si fuera un secreto. Incluso existe una película llamada “El Secreto”. ¿En serio? ¿Desde cuándo todo esto de la “motivación” se convirtió en un secreto? ¿Cuándo cuidar de sí mismo y asumir la responsabilidad por tus propias acciones se ha convertido en una novedad? Hoy en día la gente tiene que leer realmente un libro con el fin de tratarse con respeto y amor. Personalmente, no creo que tú puedas comprar la motivación. O lo tienes o no lo tienes. En este artículo en particular no voy a tratar de motivarte, en su lugar te proporcionare las herramientas para que tomes las mejores decisiones y como resultado de la misma puedas vivir la vida que siempre quisiste.

Voy a hablar un poco acerca de algo que hacemos todos los días: las decisiones.

Espero que entiendas que todo lo que está alrededor de ti es el resultado de tus propias decisiones. Toda tu vida entera es el resultado de tus decisiones. “La decisión” es el puente entre tus pensamientos y tus acciones.

Tomamos decisiones todos los días. Desde las decisiones simples como cepillarse los dientes a decidir “con o sin leche en tu café”. Todo lo que haces es el resultado de una decisión.

¿Pero cuál es la definición de una “decisión” y por qué es tan importante que entiendas esto?

Al tomar cualquier decisión te guste o no estás aceptando las consecuencias. Estamos de forma instantánea e inconscientemente validando los resultados de nuestras decisiones al momento de tomarlas. Si piensas detenidamente sobre esto te darás cuenta que sólo tiene sentido tomar esas decisiones que a la larga nos hagan felices y que nos permitan alcanzar nuestros objetivos, sin embargo eso no es siempre el caso. Por ejemplo, cuando decidimos quedarnos toda la noche bebiendo inmediatamente aceptamos el hecho de que mañana vamos a tener una resaca. ¿Por qué te quejas de estar enfermo después de que consciente y deliberadamente has tomado la decisión de beber toda la noche? Porque también has tomado la decisión de ignorar las consecuencias. Es casi un estado de negación. A medida que asumas la responsabilidad de las consecuencias de tus decisiones, también tomaras la decisión de mantener el control por lo tanto no podrás quejarte del resultado. ¿Te acuerdas? Tú aceptas las consecuencias. Al asumir la responsabilidad tienes el poder de cambiar el resultado. Si no te gusta o no estás de acuerdo con los resultados de tus decisiones, cámbialas. Por ejemplo, cuando decides ir a nadar, entiendes y aceptas el hecho de que no vas a ir para ahogarte. En pocas palabras, cuando tomamos una decisión aceptamos las consecuencias. Cuando las personas no entienden esto, se quejan de las consecuencias y no son felices con los resultados.

Hay dos tipos de decisiones: las decisiones conscientes y las decisiones inconscientes.

Una decisión consciente también puede estar asociada con el establecimiento de objetivos. Cuando nos fijamos un objetivo conscientemente estamos de acuerdo en seguir una serie de acciones que se requieren para hacer que ese objetivo se haga realidad. Todo el mundo tiene un objetivo, desde tratar de bajar de peso hasta desear tener éxito o cualquier otro objetivo. Cuando fijas la meta de perder peso, tú te comprometes a hacer ejercicio y comer sano, ¿verdad? Eso es porque es un objetivo consciente, sin embargo muchas personas tienen dificultades para lograr este objetivo. Probablemente te estés preguntando ¿Por qué? Cuando tomas la decisión de comer mal de manera inconsciente estas aceptando inmediatamente las consecuencias. Inconscientemente estás aceptando verte y sentirte mal. De alguna manera esto sirve a un propósito que has elegido para que te sientas de esa manera. Usted probablemente ha escuchado el dicho “todo lo que haces es por una razón”. Déjame que te cuente… ¡Lo es! Tu objetivo subconscientemente es sabotear tu objetivo consciente. La mayoría de las veces tu objetivo subconsciente va a prevalecer. ¿Por qué? Debido a que ha estado allí por mucho tiempo y se ha convertido en parte de lo que eres. Usted es un cartel a pie de su mente subconsciente. Si eres como yo, encontrarás que es tonto fijar una meta para alcanzar el éxito pero de alguna manera permitir que tus acciones te dirijan en una dirección completamente opuesta. ¿Por qué? Porque de alguna manera jugar a ser una víctima tiene un propósito para ti.

Una vez que entiendas que tomar una decisión significa estar de acuerdo y aceptar las consecuencias, vas a tener más claridad en la toma de decisiones y tu tasa de éxito aumentará. Esto te va a ayudar a “predecir” el futuro. Si eres consciente de las consecuencias, sólo tendrá sentido tomar las decisiones correctas que apoyen tus objetivos. Mi consejo para ti: “No tomar decisiones basadas en cómo te sientes. Tomar decisiones sobre la base de cuáles son tus metas”.

Otros también leyeron

2 comentarios en “El poder de la toma de decisiones

  1. Asumir las consecuencias de las decisiones que tomamos, conscientes o iconscientes. Si conociéramos (hablo por mi) las consecuencias de antemano tendríamos muy claras las decisiones que debemos tomar. Pero no es así. A menudo las consecuencias son una incógnita, y se trata de adivinar qué incógnita es la correcta. No es tan fácil.

  2. Yo pienso que la ultima frase: “No tomar decisiones basadas en cómo te sientes. Tomar decisiones sobre la base de cuáles son tus metas”. No es del todo correcta, ya que las decisiones no deberían estar solo sometidas a tus metas, a tu futuro, si no que tiene que ser un conjunto de lo que sientes en ese momento, en el futuro forjando por esa decisión centrándote en esas metas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>