Cómo superar la envidia: 5 consejos que te ayudaran

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Cómo superar la envidia

“La envidia es una pequeñez del alma que no puede ver más allá de cierto punto, y si no ocupa todo el espacio, se siente excluida.”
William Hazlitt

La envidia es como un pequeño demonio en tu hombro que te va susurrando palabras en tu oído las cuales hacen crujir tu alma y van convirtiendo tu vida en algo que a menudo está lleno de sufrimiento y negatividad.

La envidia también puede ser algo que te irrita y te distrae de vez en cuando.

En cualquier caso, no tiene por qué ser así. Al menos puedes intentar minimizarlo en tu vida si así lo quieres para que puedas pasar tu tiempo de forma más ligera y feliz.

5 consejos para aprender a superar la envidia

1. Enfócate en ti mismo cuando te compares.

Comparar todo lo que tienes con lo que tienen otras personas es una buena manera de hacerte una persona miserable. Por otro lado, la envidia alimenta tu ego cuando te compras un auto más bonito u obtienes un mejor trabajo que otra persona porque te sientes genial.

Pero mantener esta mentalidad y enfoque de querer compararte con la gente siempre acaba en que tú terminas percibiendo que alguien tiene más que tú. Que alguien tiene un trabajo o un auto aún mejor que el que tú tienes y entonces ya no te sientes tan bien.

El problema es que siempre existirá alguien que tenga mejores cosas o sea mejor que tú. Así que nunca podrás “ganar”. Al principio te sientes bien por un tiempo y luego ya no.

Una forma más útil de comparar algo es compararte contigo mismo. Mira cómo has crecido y lo que has logrado. Aprecia lo que has hecho y lo que has conseguido. Ve qué tan lejos ha llegado y todo lo qué planeas hacer.

Esto te hará ser más positivo y hará que seas emocionalmente más estable ya que ya no estás comparando y sintiendo envidia por lo que otras personas tienen que tu no.

“La envidia es un síntoma de la falta de apreciación de nuestra propia singularidad y autoestima. Cada uno de nosotros tiene algo para dar que nadie más tiene.”
Frank Tyger

2. Sé agradecido por todo lo que tienes.

Además de compararte contigo mismo, puede ser muy útil agregar un ejercicio regular de gratitud todos los días para minimizar la envidia y aumentar tu nivel de felicidad.

Así que tómate solo dos minutos al día para concentrarte en estar agradecido por todas las cosas que tienes. Es realmente útil escribir una lista de todo lo que agradeces para que puedas leerlo cada que vez que sientas envidia de algo o te sientas cabizbajo.

El siguiente artículo puede ayudarte a que te des cuenta de todo lo que tienes en tu vida: “25 cosas por las que deberías estar agradecido

“Si un hombre no está agradecido por lo que tiene, es probable que no sea agradecido por lo que tendrá.”
Frank A. Clark

3. Desarrolla una mentalidad de abundancia.

La envidia a menudo parece provenir de una escasez percibida en algún área de tu vida.

Tal vez sientas envidia porque alguien más consiguió el trabajo que querías o porque alguien más tuvo la oportunidad que esperabas. Quizás te sientas envidioso porque tienes miedo de perder algo y sientes que si te sucediera, tu vida tocaría fondo.

Enfocar tu mente en la escasez realmente puede arruinar tus pensamientos, sentimientos y tu vida. Puede causar emociones negativas mucho más fuertes de lo que es realmente razonable y puedes quedar realmente atascado en este sentimiento, intensificándolo, haciéndolo más fuerte y más duradero al alimentarlo con más pensamientos y energía emocional.

Para salir de esta mentalidad restrictiva y destructiva, puedes optar por centrarte en las oportunidades y en los nuevos retos que tienes. Necesitas desarrollar una mentalidad de abundancia.

Siempre hay nuevas oportunidades de negocios por encontrar y nuevas personas para salir con la que hacer amigos. Esta forma de pensar alivia gran parte de la presión que puedes sentir si tiene una mentalidad de escasez o si te sientes como un fracasado porque tropezaste y las cosas no funcionaron esa vez.

Así que mantén tu enfoque constante en las oportunidades, en los nuevos retos, en lo que puedes aprender de tus fracasos lo mejor que puedas en lugar de limitar tu mente y tu vida. A veces es difícil hacerlo día a día pero a la larga es incluso más difícil vivir una vida en la que no mantienes ese enfoque positivo.

“Así como las nubes son la fuente principal de la lluvia, así el control de tus propios pensamientos es la fuente de la prosperidad duradera. Tú eres tu propio amigo o tu propio enemigo. Si no te salvas a ti mismo con pensamientos amables, no hay otro remedio.”
Swami Sivananda

4. Date cuenta que no ganas nada.

He encontrado que esto es útil en muchos casos cuando tengo pensamientos negativos o cuando me estoy comportando de una manera menos útil.

Básicamente me pregunto: ¿Qué gano con esto? Y cada vez que vuelvo a caer en comportamiento negativos, me recuerdo esta pregunta. Esto refuerza la inutilidad de lo que estoy pensando y a menudo solo pienso: “Oh, estoy siendo estúpido otra vez. Es hora de concentrarme en algo útil / divertido / positivo en su lugar”.

Ahora, también hay ventajas de ser envidioso que puede hacer que sea difícil para ti dejarlo.

Cuando estás siendo envidioso no puedes arriesgarte o entrar en lo desconocido. Solo juzga a las personas que se han arriesgado desde una distancia segura.

Sentir envidia también puede hacerte sentir como una víctima. Tal mentalidad puede parecer muy poco atractiva para que cualquiera pero en realidad es que te brinda atención y validación porque siempre puedes obtener buenos sentimientos de otras personas, ya que estarán preocupados por ti y tratarán de ayudarte.

Tampoco tienes que asumir la responsabilidad de tu propia vida lo cual puede ser un trabajo difícil, ya que tienes que tomar decisiones difíciles y algunas veces es demasiado pesado.

Cuando estés listo para dejar de lado esa seguridad y esas ventajas algo extrañas, será más fácil cambiar cómo actúas y cómo piensas sobre las cosas.

“La envidia es el más estúpido de los vicios, porque no hay una simple ventaja que se pueda ganar de ella.”
Honore de Balzac

5. Vive tu vida.

Extraordinariamente simple y quizás el mejor consejo en mi opinión.

Si te encuentras sentado demasiado tiempo en casa y no haces nada, entonces es muy fácil sentirte estancado y quedarte atrapado en bucles de pensamiento negativo y entrar en una espiral descendente.

Simplemente llenando tu vida con más actividades y personas divertidas, no tendrás tiempo ni razón para sentir envidia. Otros beneficios de vivir la vida es que te sientes mucho más relajado y menos propenso a reaccionar de forma exagerada sobre las pequeñas cosas.

Así que pasa menos tiempo analizando la vida y más tiempo viviéndola y explorándola de la forma que desees.


Sobre el Autor

Desde joven siempre tuve inquietud por los temas relacionados con el desarrollo personal pero no fue hasta hace algunos años cuando decidí convertirme en un estudiante activo de la psicología positiva, la motivación y la búsqueda del éxito y la felicidad. Autor del libro Camino a la superación.

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