Cómo tomar decisiones difíciles sin estresarte

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Cómo tomar decisiones

“Jamás dejes que las dudas paralicen tus acciones. Toma siempre todas las decisiones que necesites tomar, incluso sin tener la seguridad o certeza de que estás decidiendo correctamente.”
Paulo Coelho

¿Te cuesta mucho tomar decisiones difíciles o importantes en tu vida?

Tal vez te sientes tan preocupado de tomar una decisión equivocada que comúnmente terminas por no tomar absolutamente ninguna decisión y no eliges nada. Creo firmemente que de todas formas si tú no haces nada al respecto, igualmente estas tomando una decisión: Tú eliges no elegir tomar ningún camino que pueda cambiar tu vida. No tomar una decisión o no elegir algo es una decisión por sí misma.

La forma típica de pensar que nos hace elegir tomar un decisión difícil sobre algo implica intentar comprender las futuras consecuencias de cada una de las posibles acciones que tomemos. Pero en realidad, ¿Qué sabes tú acerca de lo que pueda pasar en el futuro? ¿Cómo puedes tomar una decisión de manera realista basada en “posibles” resultados futuros?

Por lo tanto el primer problema que tenemos es que intentamos predecir el futuro. El segundo problema y el más importante es que creemos seriamente que vamos a pasar dificultades y probablemente esto nos paraliza. Sin embargo, estos problemas realmente requieren que tomemos una decisión y elijamos tomar una ruta donde dirigir nuestras vidas. En última instancia, tomar una decisión pude ser algo realmente difícil. La indecisión sobre algo puede realmente paralizar tu vida.

“El hombre que pretende verlo todo con claridad antes de decidir nunca decide.”
Henry F. Amiel

¿Hay alguna forma de hacerlo más fácil?

Intenta lo siguiente, observa cómo te sentirías si tu vida fuera diferente por la decisión que has tomado pero en lugar de tener una visión a largo plazo muy adentrado en el futuro, trata de considerar el impacto que tendrá en tu vida y en tu bienestar en este mismo momento y lugar como si existiera en el presente.

Solo tienes que hacerte dos simples preguntas:

  1. Al selecciona esta opción, ¿Cómo sería el impacto en mi vida en este mismo momento?
  2. ¿Qué cambios habría de experimentar de forma inmediata?

Un ejemplo:

Supongamos que tienes un trabajo que ciertamente no te preocupa ni te atrae pero ganas relativamente bien y tampoco tienes que trabajar muy duro para conseguirlo. Pero tú realmente quieres ser maestro. La idea de enseñar en una escuela o colegio siempre te ha atraído y además te encantaría tener los veranos disponibles para hacer algo más que no sea trabajar en tu trabajo habitual.

Medita sobre esto un poco:

Si selecciono esta opción, ¿Qué impacto tendría en mi vida en este mismo momento? ¿Qué cambios habría de experimentar de inmediato?

  • Seguir en mi antiguo trabajo: Me sentiría atrapado. Me sentiría con muy pocas esperanzas de que en el futuro pueda tener una carrera profesional agradable.
  • Convertirme en un maestro: Me sentiría con esperanza y entusiasmado ante la perspectiva de pasar mis días haciendo algo que me agrada y viviendo de una manera más interesante.

Ahora es mucho más fácil de ver sinceramente cual de las opciones hará que te sientas mejor, cuál de ellas mejorará realmente tu vida y te llevará a tener una mayor satisfacción personal.

“El mundo entero se aparta cuando ve pasar a un hombre que sabe adónde va.”
Antoine de Saint-Exupéry

Ve su impacto en el momento presente

Cuando ves el impacto que tienen tus decisiones en el momento presente es cuando se llega a la esencia de la cuestión que te preocupa. El mismo hecho de que te sientas atascado para empezar y no puedas tomar una decisión significa que seguirás pensado una y otra vez sobre qué decisión tomar. Aquí hay un ganador claro, elige siempre la opción que más te satisfaga a ti y no a los demás.

Al sacar el factor futuro fuera de la ecuación y simplemente al tomar una decisión podrás seguir adelante con tu vida y gastaras tu valiosa energía en tomar acción para hacer que tu decisión se haga realidad haciendo lo mejor que puedas. Esta es una manera mucho más eficaz y agradable de vivir.

decisiones difíciles

Otras estrategias para que sea menos estresante tomar una decisión:

  1. Ve poco a poco. Tú no tienes que ser el mejor o ser perfecto todo el tiempo.
  2. Ten una visión global de las cosas. Muchas veces nos vemos atrapados en los pequeños detalles que realmente perdemos de vista el panorama general, como dice el refrán: “Los árboles no dejan ver el bosque”
  3. Toma un descanso. Tome una clase de yoga, corre o medita. Deja que tu mente se relaje y permite que tu subconsciente haga el trabajo por ti.
  4. Sigue tu intuición. Sólo déjate llevar por tu intuición. A veces tu primera corazonada es la que te llevará en la dirección correcta.
  5. Permítete cambiar. Recuerda que muchas de nuestras decisiones no son permanentes, no son más que fases de nuestra vida y las cosas cambian.
  6. Confía en tu corazón. Permitir que tu corazón te guie te asegurará de que te estás moviendo hacia adelante en la dirección correcta, lo que traerá un bien mucho mayor para tu vida.

“En cualquier momento de decisión lo mejor es hacer lo correcto, luego lo incorrecto, y lo peor es no hacer nada.”
Theodore Roosevelt

Pasos adicionales de acción para que las decisiones sean más manejables:

1. Establece un Tiempo

Delimita un tiempo específico para tomar tu decisión. Escoge un lugar donde no te molesten. Pon una alarma por ejemplo, para dentro de una hora. Date el tiempo suficiente pero ten cuidado de alargarlo demasiado ya que convertirás esta sesión de tiempo en una sesión improductiva.

2. Limita tus opciones

Descarta rápidamente decisiones que no sean adecuadas. Elige 2 o 3 opciones que sean interesantes y que sean parte de tu plan de vida o de tu visión. Esto te permitirá eliminar un exceso de información innecesaria y te ayudará a analizar dichas opciones más rápido.

3. Pon el esfuerzo adecuado

Poner una cantidad correcta de esfuerzo en tu toma de decisiones te ayudará a tomar esas decisiones de forma más rápida y con menos estrés. Tomar la decisión sobre “¿Qué hacer para cenar?” o sobre “¿Cuál es la mejor universidad?”, merecen una cantidad adecuada de tiempo y esfuerzo. Entiende que las decisiones más pequeñas no deben hacerse en conjunto con otras más grandes simplemente porque te sientas “estancado“.

4. Crea un sistema de apoyo

Arma un grupo de amigos y familiares que pueden ayudarte con las grandes decisiones. También puedes optar por unirte a un grupo con ideas afines que puedan ofrecerte una visión objetiva y una nueva perspectiva de tus decisiones.

5. Delega las cosas pequeña

Ya sea en la casa o en la oficina, hay algunas cosas que definitivamente se pueden delegar a otras personas. Piensa en las cosas que pueden ser fácilmente desplazadas a otros miembros de la familia o a los asistentes. Permita que estas personas aprendan el arte de la toma de decisiones por sí mismas, ayúdelos a prepararse para las grandes decisiones.

Pon algunas o todas estas estrategias en práctica para luchar contra el estrés mientras tomas importantes decisiones y verás cambios reales en cada área de tu vida. Verás una reducción en tus niveles de estrés y verás que tomar decisiones será más fácil cada momento.


Sobre el Autor

Desde joven siempre tuve inquietud por los temas relacionados con el desarrollo personal pero no fue hasta hace algunos años cuando decidí convertirme en un estudiante activo de la psicología positiva, la motivación y la búsqueda del éxito y la felicidad. Autor del libro Camino a la superación.

10 comentarios

  1. Mónica Fuentes en

    Me ha parecido fantástico, un buen trabajo!! Tomar decisiones en ocasiones es verdaderamente difícil, gracias por tu información. Comparto la entrada, un abrazo!!!

  2. PAOLA HERNANDEZ en

    GRACIAS X LOS COMENTARIOS SON REALMENTE CONTRUCTIVOS Y APROPIADOS PARA AFRONTAR LAS VERDADERAS SITUACIONES POR LA Q UNO PASA

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