Cómo comenzar a tomar la iniciativa en tu vida

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Tomar la iniciativa

“Tomar la iniciativa no significa ser insistente, molesto o agresivo. Significa reconocer nuestra responsabilidad de hacer que las cosas sucedan.”
Stephen Covey

Todos tenemos grandes sueños. Son esos maravillosos sueños que en la superficie se ven increíbles, pero cuando nos sentamos para hacer que suceda, pueden llegar a ser abrumadores y desalentarnos de lograrlos.

Cuando esto sucede, comenzamos a dudar de nosotros mismos, nos detenemos por miedo a dar un paso en falso o no lo intentamos en absoluto porque podríamos fallar. Nuestro gran problema no es que no sepamos cómo tomar la iniciativa. Nuestro problema es que vemos la iniciativa como un paso gigantesco que solo se puede tomar todo de golpe.

3 Consejos sobre cómo tomar la iniciativa en tu vida

Aquí te explico cómo facilitar este proceso:

1. Comienza con algo pequeño y comienza donde estás

La iniciativa no es una panacea mágica. Nada se logra de la noche a la mañana. Olvídate un momento de la tecnología actual y en cambio busca una habilidad tan antigua como el tiempo mismo: la agricultura. Son pequeños pasos tomados día tras día durante meses hasta que finalmente una cosecha está lista para la venta.

La iniciativa que se tomó no fue el cultivo en sí, sino el despertar temprano por la mañana para cultivar el suelo, regar los campos y protegerlo de los elementos.

“El éxito es la suma de pequeños esfuerzos, repetidos día tras día.”
Robert Collier

Todas las pequeñas acciones diarias resultan en una gran cosecha. Con demasiada frecuencia intentamos comenzar nuestros propios proyectos a lo grande, cuando deberíamos enfocarnos en lo pequeño. Las mejoras diarias se convertirán en algo mejor con el tiempo.

2. No te concentres en obtener resultados inmediatos, concéntrate en construir una rutina

Al igual que con los pequeños cambios, las rutinas son la base de cualquier acción consistente. No tiene ningún valor intentar comenzar algo cuando vas a parar en dos semanas porque solo lo hiciste una vez.

Programa 20 minutos al día, comprométase con esos 20 minutos y hágalo durante un mes. Una vez que hayas visto los resultados, amplia lentamente el tiempo en pequeñas porciones y continua. El objetivo no es exagerar cuando tomas la iniciativa. El objetivo es comprometerse consistentemente y nunca rendirse.

“La disciplina es el puente entre las metas y los logros.”
Jim Rohn

3. Acepta que tropezarás con frecuencia

Todos tenemos miedo al fracaso. Todos queremos el camino rápido hacia el éxito. Pero NO existe. Cualquiera sea el proyecto que estés buscando emprender, te garantizo que tropezarás, caerás y habrá fracasos. No siempre vas a tener éxito.

En los primeros días, lo que produces podría no ser fantástico. Puede ser francamente basura. Pero solo pasaras de la basura a las flores si puedes aceptar que tropezarás. En lugar de verlo como un fracaso, míralo como una inversión que haces cada día para mejorar para lo siguiente que hagas.

Toma la iniciativa. Comienza hoy, NO mañana, NO la próxima semana.

Define una rutina y comienza con pequeñas piezas que formarán un todo más grande en uno o dos meses en los que puedas trabajar todos los días. No te desvíes de tu curso de acción, no cedas ante otras indulgencias o salidas fáciles.

Comprométete todos los días a contribuir a alcanzar parte de tu objetivo. Puede que tardes un poco en llegar, puede que no vayas tan rápido como quisieras. Pero al hacerlo de forma constante, llegarás allí, lo lograrás y valdrá la pena.

Y cuando haya alcanzado tu objetivo, prepárate para sonreír cuando alguien te pregunte: “¿Cómo es que tienes tanta iniciativa?”, “¿Cómo lo haces?” – y luego dales este mismo consejo.


Sobre el Autor

Desde joven siempre tuve inquietud por los temas relacionados con el desarrollo personal pero no fue hasta hace algunos años cuando decidí convertirme en un estudiante activo de la psicología positiva, la motivación y la búsqueda del éxito y la felicidad. Autor del libro Camino a la superación.

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