La virtud de la intolerancia: 10 cosas que tú nunca debes tolerar

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La virtud de la intolerancia

La intolerancia tiene muy mala reputación y con una muy buena razón. Sin embargo, soy un defensor de contar con una buena dosis saludable de la misma. ¿Sorprendido? Sigue leyendo. Creo que estarás de acuerdo al final del artículo.

Date cuenta que la intolerancia no es un problema por sí misma, depende en gran medida de hacia dónde vaya dirigida dicha intolerancia. Es el objeto de la intolerancia lo que la convierte en un problema moral. Pero si cambias el objeto de tu intolerancia, el problema moral desaparecerá.

Ciertamente hay cosas en la vida que debemos tolerar como las diferencias que existen entre las personas (raza, religión, inclinación sexual, etc.), las incesantes preguntas de los niños, los torpes intentos de ofrecernos ayuda por parte de personas bien intencionadas y muchas más cosas por el estilo. Pero hay momentos en que la intolerancia es una virtud absoluta. Sigue leyendo para ver lo que quiero decir…

10 cosas dignas de nuestra intolerancia

1. Se intolerante con las pesimistas

Lograr nuestros sueños y alcanzar nuestras metas ya es de por si algo muy difícil de conseguir por nuestra propia cuenta. Si tratamos de nadar contra la corriente mientras otros nos tiran piedras hace que esto sea innecesariamente más difícil. Así que ten cuidado con compartir tus metas con aquellos que de forma habitual dudan, critican y te desmotivan. Elige en quién confiar con sabiduría.

Aquellos quienes toleran el pesimismo (de ellos mismos o de otros) son los que intentan escalar la montaña de la vida con un brazo atado a la espalda y con una pierna cortada. Aún así, no hay que confundir el pesimismo con sabiduría o con prudencia.

El optimismo no es pereza intelectual. El pensamiento positivo no concede la absolución de la responsabilidad ni de una honesta autoevaluación de tus capacidades y de tu compromiso. No te exime de la ardua labor de prepararte para la vida. Los optimistas igualmente compran seguros de vida.

Si el pesimismo que existe alrededor tuyo está creando grandes obstáculos entre tus sueños y tú, una tranquila y respetuosa aunque firme intolerancia puede ser la respuesta más adecuada a la misma.

2. Se intolerante con el odio

No toleres bromas y comentarios racistas. No aceptes palabras de odio lanzadas hacia ti o hacia otros. Nunca mires hacia otro lado o excuses a un maltratador independientemente de los antecedentes o del pasado que haya tenido. Hacerlo de otra manera es permitir y facultar el odio, es dar la espalda a la intimidación, es dar tu aprobación tácita a una conducta intolerable y abandonar a alguien a un destino miserable.

No toleres tampoco tu propio odio. El odio es un cáncer que debe ser eliminado antes de que haga metástasis en la médula ósea de tu alma. Pero ten cuidado de no imputar todo desacuerdo como motivado por el odio.

3. Se intolerante con la falta de honradez

No aceptes la mentira. No las digas. Vive tu vida de tal manera que no sientas la necesidad de ocultarte detrás de ellas. No permitas que otras personas (o tú mismo) tenga la oportunidad de anidar en su propia cobardía.

Después de todo, esto es la razón del por qué la gente miente. Es un intento de superar las consecuencias de nuestras decisiones. O tal vez es una manera de evitar una reacción exagerada de alguien cercano o que tiene autoridad sobre nosotros.

Aun así, ten el coraje de dejar que esa persona que reacciona de forma exagerada elija como lidiar con una persona que ha decidido vivir una vida honesta no una fingida. A continuación ten el valor de aceptar su respuesta.

4. Se intolerante con la hipocresía

¿Esperas de los demás lo que no esperas de ti mismo? ¿Impones un conjunto de normas a otros que no aceptas como una imposición en ti? Esto es hipocresía y lo sabes. La hipocresía es el acto de vivir una mentira, pretender ser algo que no eres o exigir a otros a vivir con un conjunto de reglas que rechazas seguir por ti mismo.

Si estas tolerando la hipocresía en los demás ¡detente! Exige jugar con las mismas reglas. Cualquier otra cosa es una forma de servidumbre. Niégate a ser un esclavo de otra persona que no dispuesta a tratarte como a un igual.

Pero recuerda que la hipocresía no es lo mismo que la inconsistencia o la fragilidad de las personas. Nosotros no somos plenamente conscientes de no estar a la altura de todo lo que valoramos. De lo contrario todos seríamos perfecto – o no tendríamos ideales, normas o valores por las que luchar para vivir en plenitud

Así que decididamente se tolerante con las personas que están intentando vivir de acuerdo con sus valores y se intolerante con los que se esconden detrás de sus valores o intentan imponérselos a los demás mientras esquivan imponérselos a ellos mismos.

5. Se intolerante con las excusas

Las excusas son cosas sucias. Ellas niegan, debilitan y ahogan la grandeza. Mantente alejado del veneno paralizante de las excusas.

Sin embargo proporcionar razones no es lo mismo que dar excusas. Las razones dan cuenta de lo hecho mientras que las excusas sirven para justificar. Las razones aceptan la responsabilidad, mientras que las excusas intentar echar la culpa a los otros. Las razones explican, mientras las excusas tratan de desviar la atención y ocultar el motivo.

Así que nunca debes ceder ante el impulso autodestructivo de dar excusas y tampoco lo aceptes de los demás. Todos debemos ser responsables de las decisiones que tomamos y que realizamos.

Sé compasivo, perdona y se paciente con las personas que aceptan la responsabilidad de sus decisiones pero se intolerante con las excusas que pueden dar las personas para tratar de ocultar la irresponsabilidad de sus acciones.

6. Se intolerante con los chimes o cotilleos

Si no eres intolerante ante los chismes entonces tú te conviertes en un trampolín para que se siga propagando este daño social. Aunque no compartas dicho chisme si lo toleras entonces alimentas al mismo.

Niégate a tolerarlo. Detén las calumnias. Pregunta por las evidencias. Haz que los que la están difundiendo expliquen sus motivos. Sugiero ir a ver a la persona de la cual se está hablando y comentarlo como un amigo preocupado.

Se la persona responsable de la muerte de las palabras que se van susurrando y que corren furtivamente detrás de las espaldas de las personas y que se escudan cobardemente en el anonimato. El chisme es una forma de cobardía.

7. Se intolerante con los que te hacen perder el tiempo

El respeto que tienes contigo mismo y con los demás también depende de cómo tratas tu tiempo y el de los demás.

No me malinterpreten, la socialización y la recreación no son pérdidas de tiempo. Son esenciales para renovarte y para hacer amistad y experimentar muchas de las pequeñas alegrías de la vida.

Pero pasar horas y horas sin realizar ningún esfuerzo especial como un patrón de comportamiento repetido, quitándote tiempo que de otra manera estaría disponible para actividades más significativas es malentender fundamentalmente lo que la vida tendría que ser… y lo más trágico, lo que podrías haber sido si hubieras usado ese tiempo con más sabiduría.

8. Se intolerante con la ingratitud

La ingratitud es una forma particularmente horrible de egoísmo. Se trata de tomar bondad de los demás sin dar una reciprocidad a la misma. La ingratitud es intolerable ya que no reconoce la humanidad de las personas que han hecho algo bueno.

Ayuda a las personas a crecer con cuidado, con amor y de forma compasiva recuérdeles de expresar gratitud más generosamente. Tú ayudarás a sentar las bases para lograr mayores y más profundos niveles de felicidad. Sin embargo, la forma más eficaz de fomentar la gratitud de los demás es que tú también seas agradecido. Predica con el ejemplo.

9. Se intolerante ante la autocritica destructiva

Las palabras que usamos cuando tenemos un auto dialogo interno importan enormemente. Importan porque nuestras palabras tienden a formas creencias. Y las creencias establecen parámetros para la acción. Nunca haremos lo que estamos seguros de que nunca seremos capaces de hacer.

Por lo tanto, el tono y las palabras que utilizamos en nuestro diálogo interno nos moldea y afectan nuestras actitudes y reacciones ante la vida. Cuando criticamos y condenamos nuestro comportamiento, empezamos a creer que somos indignos de vivir una vida mejor y de alcanzar nuestros sueños.

No lo toleres. Corrígelo. Argumenta en contra. Tolera los errores y las imperfecciones humanas. No toleres el desprecio auto-abusivo que a veces interiorizamos y que inevitablemente tropezaremos de vez en cuando.

10. Se intolerante al miedo

Temer a las picaduras de abejas puede ser bueno si tú tienes una alergia mortal a la misma y te encuentras de pie al borde de un campo lleno de flores donde pululan muchas de ellas. Pero no es bueno si alguna vez esto te impide salir a la calle.

El Contexto y el grado de miedo son factores importantes a considerar al evaluar la salud psicológica de tu miedo.

Aquí hay algunas preguntas básicas que deberían ayudarte:

• ¿Está tu miedo limitando tu capacidad de vivir la vida al máximo?
• ¿Está destrozándote por dentro?
• ¿Está dañando tus relaciones, tu autoestima, tu rendimiento laboral o laguna otra cosa?
• ¿Es crónica y debilitante?
• ¿Está te controla o te abruma?

Si tu respuesta es sí a cualquiera de estas preguntas entonces estás tolerando una respuesta a una amenaza percibida que no puede ser tan amenazante como en realidad piensas que es.

Si es posible enfréntate a ella. Si no puedes consigue ayuda de alguien que pueda ayudarte en tu entorno o fuera de él. Recuerda, el miedo es sólo un obstáculo percibido dentro del camino por el cual deseas viajar. Esta no te controla. No es nada más que un sentimiento, una respuesta emocional a un resultado percibido. Cambia tu percepción de la misma y el miedo comenzara a disiparse.

En conclusión

Si bien es cierto que puede haber ocasiones en las que no se puede tolerar en absoluto cosas que hacen algunas personas  (como por ejemplo los abusadores de niños), por regla general las personas que tienen hábitos intolerables de actitud o de comportamiento son las que más necesitan de nuestro amor en forma de una firme intolerancia a su inaceptable comportamiento.

Si ves que ellos están abiertos al crecimiento como personas entonces puedes animarles. Si no es así, ellos solo tienen una opción.

La alternativa de vivir una vida con grilletes y cadenas. La vida presenta sus propios obstáculos y no existe la necesidad de llevar una carga adicional de otros o de nuestras propias actitudes y comportamientos intolerables que como ladrillos los llevamos cargados en nuestras espaldas.


Sobre el Autor

Desde joven siempre tuve inquietud por los temas relacionados con el desarrollo personal pero no fue hasta hace algunos años cuando decidí convertirme en un estudiante activo de la psicología positiva, la motivación y la búsqueda del éxito y la felicidad. Autor del libro Camino a la superación.

2 comentarios

  1. Leonel Mercado Castro en

    De cierto modo estoy de acuerdo, siempre que no se llegue al límite del cinismo y la coacción del otro, se trata de buscar un punto medio y de no ir por la vida como paranoicos tratando de pensar solo en nuestras posturas y dejar ser a la gente siempre y cuando no nos afecta, yo no usaría la palabra intolerancia, sino la frase exigir respeto mutuo. Saludos amigos

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