Razones por las cuales tienes estrés crónico

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Cómo combatir el estrés crónico

“La mejor arma contra el estrés es nuestra capacidad de elección entre un pensamiento y otro.”
William James

El estrés es una pesadilla para nuestra existencia. Desafortunadamente para nosotros siempre estará ahí, esperando para comernos vivos. El está permanentemente metido en nuestras vidas.

El estrés es una reacción natural e inminente de nuestro cuerpo a los problemas y peligros. Los productos químicos y la adrenalina que produce tu propio cuerpo cuando te enfrentas a amenazas o cuando te encuentras situaciones difíciles te hacen más fuerte. Sin embargo, mientras la adrenalina y el estrés realmente pueden salvar vidas en momentos de extremo peligro, el estrés crónico tiene el efecto contrario. Puede ser debilitante. Puede afectar seriamente tu vida.

Tener estrés crónico es como tener un velo gris sobre tu cabeza. Es como tener una espesa niebla que te rodea. No se puede pensar y juzgar con claridad. No puedes equilibrar tus emociones. Te conviertes en una persona más susceptible a la negatividad. A menos que este velo gris se aleje fuera de ti o que la espesa niebla que te rodea se disperse, no serás capaz de disfrutar de una vida sana y equilibrada. Tú no tendrás un momento de paz. Podrías conseguir desviarte de tus metas.

Cómo combatir el estrés crónico

Lo primero que tienes que hacer es averiguar por qué estás con estrés crónico. Si has estado haciendo todos los trucos de internet para aliviar la tensión, pero no has experimentado un gran alivio, es probable que haya algo malo en ti. Y aquí están algunas de las razones del por qué:

1. Eres una persona extremadamente preocupada

La preocupación es un instinto humano básico. Nos preocupamos por nuestros hijos que viven en este mundo cruel. Nos preocupamos por no olvidar cerrar las puertas de nuestra casa antes de salir. Nos preocupamos de que nuestro próximo cheque de pago no sea suficiente para cubrir nuestros gastos diarios. Nos preocupamos por la edad. Nos preocupamos por el tiempo. Nos preocupamos por el inminente fin del mundo.

Hemos sido condicionados a preocuparnos porque “algo” nos importa demasiado. Y cuando nos preocupamos demasiado, dejamos que nuestras emociones básicas se lleven lo mejor de nosotros. Estamos consumidos con esta preocupación y esta se interpone en el camino de nuestra vida cotidiana. Más a menudo de lo que parece, estamos preocupados por cosas que no han sucedido todavía.

Pero de acuerdo con la ley de la atracción, entre más anticipes lo malo que pueda suceder en el futuro, es más probable que suceda. Estas poniendo un montón de emociones fuertes en tus preocupaciones y eso es lo que estas causando que aparezca en tu vida aquello por lo que te estás preocupando. Así que para tu propio bien, deja de preocuparte y mantén tu mente lejos de pensamientos negativos.

2. No aprecias las pequeñas cosas

Que yo sepa, las cosas simples de la vida siguen siendo las mejores. Encontrar alegría en las cosas más mundanas es lo que hace la vida más feliz. No puedes esperar a que algo grande suceda antes de comenzar a apreciar tu vida. Tienes que comenzar a apreciar los pequeños detalles que tienes a tu alrededor para abrir las puertas a la felicidad.

Empiece por enumerar las cosas por la que tenemos que estar agradecidos tan pronto como te despiertes por la mañana. Este agradecido por el techo que esta sobre tu cabeza, por la tostada en el plato del desayuno, por la carretera libre de tráfico en la mañana, por el canto de los pájaros, por el vecino sonriendo… ¡captas la idea!

3. No aprecias tu relación con los demás.

Estar preocupado por lo que nos pueden hacer otras personas nos va a pasar factura, emocional, mental y físicamente. No es bueno que siempre te estés cuidando la espalda por el temor de recibir una puñalada de alguien que alguna vez haya tenido una discusión contigo.

Siempre crea un ambiente positivo y nunca albergues malos sentimientos hacia otra persona. Si la otra persona tiene una personalidad que no puedes digerir, entonces lo mejor que puedes hacer es permanecer lejos de ella tanto como sea posible. No dejes que te afecten. Se tu propio sol siempre y no dejes que ponga freno a tu estado de ánimo.

4. Te castigas cuando cometes errores

Puedes ser tu propio crítico. Sin embargo, aunque en ocasiones es útil para mantener nuestras acciones y palabras bajo control, no tenemos que ser extremadamente críticos de dichas acciones todo el tiempo. Cometer errores es una parte esencial del ser humano. Cometer errores es inevitable. Incluso los más ricos, la gente más famosa y la más seguras de sí misma en el mundo han caído de bruces en innumerables ocasiones en su vida.

Cometer errores te da más espacio para crecer. Así que en lugar de castigarte a ti mismo, ¿Por qué no lo consideras como una lección aprendida? Usted es en una mejor persona por haber cometido ese error. Aprenda a vivir con él.

5. Muerdes más de lo que puedes masticar.

El problema con muchas personas hoy en día es que tienen estrés laboral. Ellos viven en el estrés, ya que parecen pensar que tener éxito en la vida significa acumular sobre sus frágiles hombros una carga de trabajo enorme y estresante. Son crónicamente estresados porque no conocen sus propias limitaciones físicas, emocionales y mentales. Están a toda velocidad cuando se trata de su trabajo.

Pero hay más en la vida que sólo el trabajo. Hay más en tu personalidad que sólo ser una persona trabajadora. Aprende a equilibrar tu tiempo. Debes darte cuenta que no tienes porque perder la conexión contigo mismo y con tu familia a causa de tu preocupación por el éxito.

6. Tus expectativas son demasiado altas.

Uno de los motivos que yo creo que es la causa del estrés crónico son las altas expectativas. No importa si se trata de tus expectativas o de la gente que te rodea, muchas personas se estresan tratando de estar siempre en la cima. Pero lográndolo sin ningún tipo de pensamientos acerca de su salud, su estado de ánimo y su relación con otras personas es un ambiente estresante.

Esperar que otros sean tan grandes como tú también es estresante. Todos somos únicos. Otros nunca compartirán los mismos ideales que tú. Nunca estarás en la misma sintonía que ellos todo el tiempo.

Si eres culpable de los seis motivos mencionados anteriormente, debe comenzar a hacer algo para aliviar la tensión y poner fin al estado de estrés crónico a partir de este mismo momento. Por ejemplo, con estas técnicas para manejar el estrés.

Bibliografía consultada:


Sobre el Autor

Desde joven siempre tuve inquietud por los temas relacionados con el desarrollo personal pero no fue hasta hace algunos años cuando decidí convertirme en un estudiante activo de la psicología positiva, la motivación y la búsqueda del éxito y la felicidad. Autor del libro Camino a la superación.

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