Tener o no tener una vida con sentido

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Propósito en la vida

“Quien tiene porqué vivir encontrará siempre un cómo”, es lo que dijo Friedrich Nietsche, y no puedo estar más de acuerdo, aunque a veces el problema es que no partimos de la base, que es vivir una vida con sentido.

La vida sin objetivos es primordialmente vacía, pero no solo eso, sino que nos aboca a la continua frustración. Quedamos inmersos en un mar de expectativas que no se cumplen, porque no tenemos un proyecto de vida congruente con las mismas.

Creemos erróneamente que no definirnos es la manera de abarcarlo todo, y como vivimos en un mundo que nos alienta a conseguir todo lo que queramos, ya que tenemos libertad de elegir, lo que acaba por suceder es que no logramos nada.

Solo con una meta establecida podemos llegar a alguna parte, y por esta razón la mayoría de personas no llegan a ningún sitio que merezca realmente la pena. Muchos viven sus vidas de forma autómata, confusa y sin rumbo, porque no se han tomado la molestia de reflexionar sobre lo que de verdad quieren.

¿Qué es lo que quieres en este momento de la vida? Mi consejo, si es que lo quieres, es que definas tus metas lo antes posible para encaminarte allí donde tus sueños te dirijan. No pienses que el camino será fácil y exento de obstáculos y dificultades, así como decepciones o fracasos… Sin embargo, encontrarás muchas menos decepciones si sabes por dónde caminas porque tienes un rumbo, que no caminar perdido sin una dirección, confuso y dándote con las mismas piedras todo el tiempo, pasando por el mismo sitio, y en definitiva no llegando a ninguna parte que merezca la pena.

Una vida con sentido no se escribe porque sí, sino porque es la única manera de vivir una vida plena, que nos haga sentirnos realizados a pesar de las vicisitudes que acontezca, porque a pesar de todo tendremos una meta en nuestra cabeza que justifique lo que vivamos y haga que merezca la pena nuestra lucha.

Nunca olvidemos porqué nos levantamos cada día, y si aún no lo sabemos, ¿acaso no es mejor aclararlo cuanto antes? En el caso contrario, no daremos cuenta un día que no tenemos un motivo por el que vivir, por el que levantarnos cada día, y que la inercia de la rutina nos ha arrastrado porque hemos renunciado a nuestra libertad de elegir y decidir.

Una vida sin sentido conlleva a una debacle existencial antes o después y no es que quizá posteriormente sea demasiado tarde, o puede que sí, pero el tiempo perdido no se recupera nunca.

Dichosos son aquellos que saben encontrar lo que quieren, porque ellos primeramente supieron definir lo que querían encontrar. No tiene más misterio que ese, pero nada se nos antoja más difícil que limitar nuestras posibilidades y aceptar que tener unas cosas en la vida implica elegir y renunciar a alguna que otra.

Como niños mimados y caprichosos tendemos a querer más y a no conformarnos con lo que tenemos, con motivo en una eterna insatisfacción, simplemente por renunciar a una vida planificada con un sentido y unos límites que acoten las posibilidades, pero que también otorguen claridad y dirección al camino elegido.


Sobre el Autor

Consultor de RRHH en TalentoDirect.com, coach certificado por TISOC en Coaching Personal, experto en orientación laboral, diagnóstico profesional, mejora del desempeño y carrera profesional. Es redactor en varios blogs y autor de dos libros de crecimiento personal: “Supera tus miedos y alcanza tus sueños” y “Reinvéntate”. E-mail: [email protected] Blog: tucoach.eu/blog

1 comentario

  1. Celia Hil (@CeliaHil) en

    Felicidades por el post Manuel. Yo también utilizo mucho en mis cursos una frase que es de Séneca y que está en la línea de tu post: “No hay viento favorable para el barco que no sabe adónde va”.

    Feliz verano!!!

    😉

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